Esposado a la espalda, vestido con el mono naranja que suelen llevar los detenidos en Estados Unidos, con el pelo largo y la boca cubierta por una mascarilla, Álex Saab compareció este lunes ante el juez federal John J. O’Sullivan del Distrito Sur de Florida.
Lo hizo por videoconferencia desde la prisión del condado de Broward, donde permanece detenido a la espera del juicio.
A Saab, de 49 años, se le veía serio, y movía incesantemente una de las piernas bajo la mesa. Pidió un traductor para poder comunicarse con el juez, aunque quien habló fue su abogado.
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